¡Bienvenid@s!

PUEDEN DEJAR SUS COMENTARIOS :).
No es necesario que se registren en blogger

Fotolog Twitter Facebook


martes, 25 de octubre de 2011

Capitulo 1 " Monstruos"

Prologo
Me sentía vulnerable,  solo algo sabia, ella era una ASESINA. Sus ojos y dientes relucían ante tal oportunidad de matarme. El crepúsculo comenzaba a nacer detrás de la montaña y la tormenta cada vez más furiosa de tal forma a la defensiva. Claro lo sabía  si alguien saldría viva en esta escena bélica seriamos cualquiera de las dos atacantes excepto ella, la maravillosa naturaleza de Garlenhia.
 No podía mas, debía ser fuerte, tenía que combatirla no solo por sobrevivir, si no un pueblo al cual proteger. Un relámpago inicio la batalla. Nos miramos fijamente y ella sonrió audaz.
 Tenía que vivir, debía luchar. . .


I.Monstruos

Mark Waters el hombre de mi vida. El ser querido que a la edad de nueve años ya sabía que era una promesa de su parte.

—Eres un tramposo—le arrebate las cartas
—Es un rey, te gane. Es pòker no una guerra Rose — Si mirabas desde arriba podrías notar que la sombrilla ocultaba la mesa en donde ahora me disponía a la revancha. El sol se escondía detrás de las nubes de algodón. Su luz se debilitaba a cada minuto y ya podía oler a tierra mojada—Va llover— dije. Cerré el paraguas del centro de la mesa al instante una gota resbalo por mi cara. El cielo se volvía gris.
El pasto sobresaliente de la tierra del porche se agitaba por un lado al punto de inclinarse en su plenitud. La brisa del viento advertía una fuerte lluvia. Ver los pronósticos del tiempo por televisión me causaba risa, la mayoría de los pronósticos de Akina Haruko la chica japonesa del pronóstico del tiempo solían ser tan malos como sus cirugías. ¿En fin para qué hablar de ella? Era demasiado tarde.

—Está lloviendo cerca de aquí—el agua comenzaba abundante. Un hombre de playera polo azul se acerco hacia nosotros.
— ¿Disculpe podría decirme qué hora es? —el hombre desconocido se acerco a mi padre, este miro su muñeca, mientras yo terminaba de guardar las cartas.

—Entremos a tu casa—le susurro cerca de la oreja mientras lo amenazaba con un arma en su espalda
— ¡Suéltelo! —Abrí los ojos como platos al darme cuenta de lo que probablemente vendría a continuación. La caja de cartas resbalo de mis manos.

—Tu cállate—Sentí un apretujón en mis manos. Era otro como él. Dos—No le hagan nada a ella, ¿Qué es lo que quieren?
— No preguntes y camina
— ¿Qué pasa? — se asomo el rostro rubio de Helena, sus rizos se le alborotaban en el rostro a consecuencia del viento. La sirena de la policía se hizo agudo. Huida. Escape. Eso era…
— Hazte a un lado maldita vieja y cierra la puerta— obedeció
—Por favor no los dañen
— Helena tranquila no pasara nada— Mark artículo unas palabras de consuelo
— Son unos sinvergüenzas
— ¡Cállate! —La tumbo de un golpe en la cabeza
—Imbécil no debiste haberla tocado—a continuación todo fue efímero
— ¡Papá! — las lagrimas brotaban de mis ojos. El se giro y le dio un golpe en la cara, él hombre le respondió con uno en el estomago que le hizo hincarse de dolor. El tipo que me apretujaba saco su pistola y jalo el gatillo— ¡¿Qué haces?! NO—disparo. Mi padre termino por caer al suelo con una bala que atravesaba su tórax

—Le hice un favor—me empujo hacia su sangre
—Eres un idiota, tengo que salir de aquí
—Tenemos— recalco el asesino
— Esta vez solo yo—el barbudo tipo que había golpeado a Mark apunto con su respectiva pistola hacia su compañero. Este infeliz se desplomo mientras el otro huía por la puerta trasera. — Papi por favor aguanta, llamare a la ambulancia— me levante pero me atrajo hacia él
— No quédate conmigo hija—tocio— tienes que cuidar a tu mamá  y a Eric, diles que los amo y que estaré con ustedes en cada minuto de sus vidas…
— Papá estarás bien
— Se que no, es un milagro que aún siga vivo
—Te quiero—articule en un hilo de voz
— Tienes que saber la verdad del porque tus dones sobrehumanos
—Eso no me interesa, déjame hablarle a la ambulancia para que te pongas bien
— No quería decirte nada porque no quería preocuparte—tocio una vez más tocándose la herida al tiempo que la sangre resbalaba por sus dedos. De golpe se abrió la puerta, era un oficial— Tenemos tres heridos, dos hombres y una mujer —anuncio en su radio
—Rose aunque no seas hija de mi sangre, te amo y siempre será así…— no creí lo que escuchaba ¿Hija de sangre?
—No sabes lo que dices—esta vez no pude con su peso. Ya sucedía. —Papá abre los ojos, despiértate, lo prometiste siempre uno… ¿Lo olvidaste?, te lo suplico no me dejes— sostuve su rostro pálido
— Estoy bien— oí la voz de mi madre dirigiéndose a la policía
— Mark— dijo entre sollozos al darse cuenta de lo que pasaba— Te amo mi amor—lo abrazo tiernamente. La maldita ambulancia había llegado demasiado tarde. Otras sirenas también empezaron a sonar

— ¿Eric, donde esta? — Pregunto inquieta
— Nadie subió arriba, debe estar allí—apenas pude hablar. Justamente el oficial bajo con un recién nacido— Se encuentra perfectamente señora, no tiene de que preocuparse— lo sostuvo en sus brazos
— Señora démelo, dijo la mujer paramédico
— No dejare a mi esposo
— Entiéndalo ya es tarde. Por favor suba, por sus hijos.



Meses después, todo regresaba a lo que podría justificarse por normal. Me había cansado de tanta hipocresía y lastima de la gente, ya era suficiente. Una vez una vieja de aspecto altanero me abrazo de la nada y me acaricio la cabeza diciendo “Pobrecilla”, al parecer todos lo sabían y como no sería de esa forma si al día siguiente de la desgracia los periódicos de Londres y las televisoras se habían encargado de darle la primera plana, como si no hubiera cosas más importantes como el calentamiento global o la extinción de razas animal, solo deseaba que dejaran en paz  a mi familia.
Si no hubiera sido una orden de mi padre con anterioridad, a esos yo misma hubiera intentado asesinarlos. Era difícil explicar. Pero yo no era una chica común, desde mi niñez viví  cosas que me perturbaron, por ejemplo, al jugar manoteaba con fuerza que sin ninguna explicación las hojas de los arboles silbaban al mismo tiempo que bailaban de forma violenta, en ese tiempo pensé que era una casualidad pero al paso de los años incluso podía percibir a la velocidad de un relámpago lo que la persona que se ayeaba justo a mi lado pensaba o sentía. Y en la actualidad derribar a cualquier individuo   observándolo con anhelo de desdicha. A todo esto y más los pocos amigos que tenía huyeron de mí.

Calixto Atel
— ¿Madre estás segura?
—Créeme que será así, solo tienes que seguir cada punto que te ordene y la aplastaras como a un insecto, claro con un poco de ayuda de tus hermanas
—Lo que ordenes— Eres mi orgullo Calixto, no me decepciones— Salí de la oscuridad convirtiéndome en el monstruo que aborrecería hasta el fin de mi existencia. A estas alturas veía cada movimiento de los esclavos de Myleshia.
Bebí del agua de la serpiente marina como un perro, contento y sediento después de una larga carrera. La imagen cambio en el rio. Kenny y Shana  comenzaban su tarea. Me reí un buen rato viéndolas, después la imagen cambio, allí estaba ella con su asqueroso cabello castaño ladeándose  al ritmo de su caminar tal como había afirmado mi madre que sería el día de hoy.

1 comentario:

Anónimo dijo...

hola queria decirte que me encanto este capitulo ..... me gustaria q la novela la pusieras en una sola pagina para no tener que segir buscando. blog por blog. Esque yo no se como se hace eso,......Espero que la sigas PORFISSSSS......gracias mi nombre es Sasha