XV; Adversarios
Parte II

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Calixto Atel
Corongio fue quien diviso primero la ubicación de la travesía del grupo que comandaba la chica de cabellos dorados fulgurantes. Era de noche y aún, a pesar de mi gran espesor para ver en la oscuridad mis reflexiones se escabullían siempre hacia Rose impidiéndome que me mantuviera totalmente alerta. Rosalinda era la mujer que ocupaba cada uno de mis pensamientos, día y noche, hora tras hora, minuto a minuto.
La necesidad de tenerla cerca me hacía cada vez desearla con mayor intensidad y protegerla contra todo y todos. Anhelaba contemplar de nuevo la faz de su rostro inmaculado, grato como el de un ángel y blanco como la cal.
—De aquí los puedo ver dragón—Bonita forma de dirigirse a su salvador. Siempre creí que a un héroe podría decírsele de otra forma que no fuera “Monstruo” Pero para ser sinceros, yo no era ningún héroe. Solté al enano a distancia de un metro de tierra firme, para acelerar mi transformación humana.
—No hagas ruido—masculle al oír el crujido de las hojas
—No me digas que hacer, soy una persona lo suficientemente lista para saber que debo tener cuidado—lo miré con el ceño enfurruñado y proseguí el corto camino que faltaba.
—Espera—le dije al pequeño hombrecillo—No podemos llegar así de la nada. Nos creerían espías y nuestro propósito de salvar a Rosalida correría peligro de ser un rotundo fracaso
—No, te equivocas, tú no puedes llegar así de la nada. Yo si—repuso Corongio dando un paso hacia delante. — Para Rose no eres más que un maldito traidor, te lo aseguro y de las demás ni hablar, te matarían al primer instante que te vieran acercándotele—concluyó con una ligera sonrisilla
—Podrías hacer algo al respecto, hablar con Rose o con la rubia sobre nuestros planes para sacarla de Garlenhia y así poder salvarla
—No cabe duda…eres el rey de los traidores. Primero a Rose por Myleshia y ahora a esta por la propia Rosalinda. —Trate de articular palabra, sin embargo no cabía más que aceptar que lo que decía el enano, era la pura verdad. Corongio atravesó lo último que faltaba en dirección a la luz fulgurante dejándome allí solo, y con una cólera que deseaba con todas mis fuerzas descargar en ese momento.
Decidí no desperdiciar el tiempo, que era muy valioso en medio de una crisis bélica y de alevosía, así que comencé por rodear e inspeccionar el área y las posibilidades para acercarme al grupo en el momento indicado y sin que me asesinasen antes de hablar.
—No confió en ningún hombre ¡Entiendes!—escuche una deliciosa pero compungida voz en el interior de un pequeño prado. Si, era ella, mi Rosalinda…
—Olvidar, eso debes hacer—a hurtadillas me asome por uno de los arbustos, con sumo cuidado para evitar ser descubierto por ella y quien quiera que fuera su acompañante
—No es fácil—dijo ella en un sollozo
—Quien quiera que haya sido es un imbécil por haberte hecho tal daño—el sujeto le acaricio la mejilla limpiándole la lagrima que salía de su interior. Eso no me agradaba para nada en lo absoluto. Era la primera vez que experimentaba los celos en una furia incontrolable ¿Quién demonios era él? ¿Y que se proponía? ¿Besarla? Si eso quería el idiota
—Yo lo amo Skye…
—Shhhhh no digas más Rose. Solo déjate llevar…— Rose lo miraba con brillo en los ojos, eso era mi sentencia. Si se besaban, mi condena… pero a fin de cuentas mi adversario no impediría que la siguiese amando con la misma fuerza.
—No Skye… no lo arruines. Yo… no puedo…
—Lo siento, no quiero que pienses que me aprovecho de tu situación ¡Soy un imbécil!
—Sí, eres un Imbécil —no pude evitar salir de mi escondite y enfrentar a mi adversario
— ¿Calixto? ¡Qué haces aquí! —exclamó Rosalinda sorprendida por mi repentina aparición
— ¿Quién es él? —pregunto el sujeto
—No, más bien ¡Quién eres tú! —me acerque sin temer alguno a reprocharle con un empujón
—Te vas arrepentir—el tal Skye se dirigió a mí con gesto y actitud amenazantes
—No lo creo—respondí más intuitivo que nunca
— ¡Basta los dos! —grito Rose después de que Skye me respondiera de la misma manera violenta
— ¿Qué está pasando aquí? —La rubia y las demás hacían acto de presencia, incluso Corongio y otro sujeto también las acompañaban — ¡Vaya, Vaya, Vaya! El principito Calixto Atel nos hace el honor de complacernos con su presencia—continuo Destiny
—Destiny…
—Ahora no Rose, ha venido a mentirte de nuevo, con el único propósito de que salgas de Garlenhia y así salvarte ¡Es lo más ridículo que le he oído decir a Corongio!
— ¿Es cierto eso? —De nuevo me podía ver en sus preciosos luceros oscuros que alguna vez me miraron con amor y exquisita ternura.
—Es mentira que miento, y es verdad que quiero ayudarte—me acerque sigilosamente a ella. Me moría por abrazarla, besarla, protegerla y decirle cuanto lo sentía, pero debía ser cauteloso, apacible. Rose entrecerró la mirada inspeccionando cada detalle de mis facciones sin excepción
—No subestimes los poderes de mi madre,…
—NO, TU NO ME SUBESTIMES AMI. Ya no soy la misma Rose que encontraste desprotegida, débil e inocente en el aquél rio… el dolor que me causaste me ha hecho más fuerte y decidida… ¿Por qué no te vas? Y le dices a Myleshia donde puede encontrarnos
—Mi princesa, estoy consciente en que las acciones de Calixto fueron las más pérfidas e infaustas, pero deberías oírlo, está siendo sincero ¿Puedes sentir mi alma? Yo no miento, se que sus intenciones son buenas—interrumpió el enano
—Muchas veces me advertiste sobre él mi querido Corongio y no quise escucharte. Y aunque dijera la verdad, no abandonaría mis responsabilidades para con el pueblo. Si me voy, Myleshia seguiría explotándolos…hasta convertirlos en cenizas…Y eso no lo puedo permitir. NO LO VOY A PERMITIR—Podría decirse que me enorgullecía escucharla hablar con valentía y coraje, pero me lastimaba en lo más profundo de mi alma que se dirigiese a mí con tanto rencor y tanto odio
—Respeto la decisión que has tomado, pero permíteme mantenerme a tu lado. Puedo ser de gran ayuda en los planes que hagan. Pues conozco los movimientos de batalla que aria Myleshia en…
—¡No!, no quiero que estés conmigo... Porque hoy, y mis amigos lo atestiguarán—se volvió hacia el grupo que miraba expectante la próxima declaración que saldría de sus labios— Hoy serás un enemigo más. Hoy te declaro la guerra Calixto Atel. ¡Es la guerra! —la puñalada derramaba lagrimas de dolor en mi interior. Y aunque tratara de manipular y disimular fortaleza, sabía que mis nudillos apretados y las puntas de mis cabellos erizados en lumbre me delataban
— ¿Sabes, Rose? La única guerra que existirá entre los dos es el amor que sentimos el uno por el otro. Lo sabes bien…tus palabras me lo podrán negar, pero tus ojos no, ahora te pregunto yo a ti lo que una noche me dijiste ¿El fingir servirá de algo? —Rose desvió la mirada y aguardo a que volviera hablar. Lo que ella no sabía, es que aquí había terminado.
—Sera mejor que te vayas amigo. Nadie te quiere aquí y por lo que he escuchado, me ha quedado claro que Rose es la primera en desear tu retirada— no quería discutir ni arremeter contra nadie, esa era mi naturaleza. Si algo me molestaba o me hacía sentir apesadumbrado solía desquitarme con lo que fuera que tuviera enfrente, pero en esta ocasión, lo único que hice fue fulminar a Skye con la mirada
—Mi querida Rosalinda, lo lamento tanto—el enano dio unos pasos hacia a mí. Debía ser sincero, Corongio me había dejado atónito con su actuar ¿Pero por que lo hacía? Me daba la impresión que yo no le agradaba siquiera un poco.
—No es necesario Corongio, ayudaras más aquí, que estando de mi bando. Adiós y gracias…amigo —Me precipite velozmente en dirección al bosque, sin mirar atrás y con el corazón desgarrado y con mil llagas que me rafagueaban los recuerdos de Rosalinda en la memoria.
"Despertaste—dije mientras la contemplaba con cierta repugnancia
"Sí… creo—abrió los ojos muy despacio como si los rayos del sol le afectasen
" Bien, entonces vámonos
" ¡Espera! estas últimas horas me han pasado cosas extrañas y me pides que vaya contigo, un completo desconocido, ¿estás loco?, ¡suéltame!
"Confía en mí
" ¿Cómo se que debo confiar en ti?
" Sencillo, soy la única persona que hay y que has visto
" ¿Solo tú y yo?
" ¿Siempre eres así de antipático?
" ¿Siquiera puedes decirme a donde vamos?
"Es una sorpresa
" ¿Qué haces?
" No vuelvas a intentarlo
" ¡Atel ayúdame!
"No mires abajo
" ¡Ayúdame!
"Sujétate fuerte de mi mano
"No me sueltes por favor
" No te voy a soltar Rose
" Bailas bien At, que bueno que te decidiste bailar
"Me vi obligado— ella rio
" ¡HEEEEEEE!
"At, no puedes ser siempre frio y distante conmigo
" ¿Por qué lo aria? Te repito, así soy
"No, tu mirada dice otra cosa
"No sé qué me pasa contigo, no debo pero te deseo Rose
"Te amo Atel…
" No estoy de humor para rabietas chiquilla berrinchuda
"Y yo estoy cansada de tu estúpida indiferencia y tu altanería ¡Bájame!
"Deja de hacer eso
" ¿Crees que puedes besar a cualquier chica y después actuar como si nada hubiera pasado?
"En primer lugar tú me besaste y dije que no quería hablar sobre eso
"Tú lo hiciste después… ¿Lo recuerdas? ¡Bájame maldito granuja!
" ¿Dejaras de patalear maldita testaruda?
"No
"Entonces ahí te quedas
"Te aborrezco Calixto Atel. No sé cómo pude enamorarme de ti. TE ODIO CON TODAS MIS FUERZAS
"Acaba con esto Calixto— pronuncio Kenny
"No puedo hacerlo
"Te amo Rose...con la misma fuerza con la que es tu odio por mí. Perdóname…
"Fui estúpida una vez. No volveré a confiar más en ti.Vete o haz lo que tengas que hacer conmigo pero esta vez no será fácil
"No me iré hasta que admitas que me sigues amando con la misma fuerza que yo
" ¿Estas bromeando verdad? El amor que sentí por ti se acabo el día y en aquel preciso momento en que tu mirada ansiaba por acabar con mi vida.
" ¡Mientes maldita sea! Mírame a los ojos y veré si es verdad lo que sale de tus labios
"No quiero que estés conmigo. Porque hoy, y mis amigos lo atestiguarán. Hoy serás un enemigo más. Hoy te declaro la guerra Calixto Atel. ¡Es la guerra!
Dejé que el vuelo en mis piernas impactara mi transformación, para después elevarme a grandes alturas, en la oscuridad y con la luna en su plenitud. Una luna enérgica, viviente, inmortal...
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